Motos de segunda mano: ¿Que debes tener en cuenta antes de decidirte?

grupo moto cesped

Antes de la visita

Cuando busques una moto para comprar, aparte del precio, que según modelos y años es un aspecto muy subjetivo y cambiante (para esto lo mejor es buscar otras motos similares que estén a la  venta por tu zona y comparar) debes tener en cuenta la antigüedad de la moto, los kilómetros que ha hecho y el estado general en el que se encuentra.

Una moto que fue comprada hace poco tiempo , que lleve muy pocos kilómetros circulados y que se encuentre en perfecto estado de conservación sería la combinación ideal, pero una moto en esas condiciones no suele estar a la venta y cuando lo está suele tener un precio elevado para los estándares del mercado.
Siempre se aconseja buscar una moto donde los kilómetros que haya hecho sean consecuentes con los años que tenga y con su estado, pues son las que menos sorpresas nos suelen dar: Una moto que tenga 1 año y haya hecho 50.000 km (hay que tener en cuenta que aunque para un automóvil una cifra como esa en un año es elevada pero no alarmante, en una moto si lo es) ha llevado mucho desgaste en poco tiempo y eso quizá pueda desembocar en averías en el futuro próximo de la moto. Una moto que tenga 15 años y un total de 5.000 km ha circulado demasiado poco, y quizá haya estado parada grandes cantidades de tiempo seguidas sin poner en marcha (esto solo es bueno si un mecánico con los conocimientos apropiados ha sacado los líquidos de motor y lo ha puesto en estado de hibernación) tendrá también posibles averías y quizá no sea recomendable. No existe una cifra para la relación ideal entre los años de la moto y los kilómetros que ha hecho, pero unos buenos ejemplos serían (Hablando de motos de gran cilindrada, no de motos pequeñas o scooters donde las distancias deberían ser reducidas drásticamente): una moto con 3 años y 15.000 km o una moto con  8 años y 60.000 km.
También cabe decir que una moto con una relación coherente de kilómetros pero tenga 40 años y haya hecho 450.000 km quizá no sea una compra muy aconsejable por motivos mas que evidentes.

Respecto al estado general de conservación solo diría que esta vaya en concordancia con el precio, que a mejor estado más cara será la moto y viceversa.

Quedando para ir a ver la moto

Al ir a echar un primer vistazo a una moto antes de decidirnos sobre  el hecho de comprarla o no hay muchos aspectos que deberíamos tener en cuenta y el principal problema es que usualmente esta “visita” suele ser corta y no durar más de 5 o 10 minutos.

Una vez delante de la moto  lo primero a tener en cuenta es que no haya sufrido accidentes, o al menos que no haya sufrido accidentes que hayan afectado su integridad.

Posibles pistas de que la moto que estas examinando ha sufrido un accidente:

Deposito abollado: Usualmente cuando una moto ha caído de lado el manillar y todo lo que este lleva ataviado caen debajo del depósito dejando un abolladura muy característica de este tipo de caídas, el manillar, espejos e intermitentes son fáciles y baratos de reponer, pero esta marca es harina de otro costal siendo costosa de reparar o trabajosa de ocultar.

Manetas de freno dobladas o partidas: Otra pista fácil de detectar en un  vistazo rápido, si no están completamente rectas es signo inequívoco de un golpe (un buen truco es comparar ambas) .

Reposapiés y espejos doblados o rallados: Suelen ser las partes más externas de la moto y las que primero se dañan con cualquier caída, así que es fácil de detectar si no están en su estado optimo. También es interesante fijarnos en otras partes externas como porta matrículas, defensas (si las lleva) y dependiendo del modelo de la moto quizá algún elemento más.

Pérdidas de aceite y otros líquidos

Es muy importante asegurarnos de que nuestra posible futura moto no pierda aceite ya que es una de las averías más comunes en motos poco cuidadas.

Para detectar estas pérdidas de aceite disponemos de dos formas: la vía ocular, es decir, viendo directamente manchas de aceite en la moto y la vía táctil, tocando con la mano partes de la moto que no son visibles a primera vista y que no deberían estar manchadas de aceite en una moto que no pierda líquidos.

Visualmente nos centraremos en buscar manchas de aceite en cualquier junta de la zona del motor y alrededores, sobre todo en los cilindros y en la culata que suelen ser los lugares donde a más presión y temperatura circula el aceite .

Con la mano podemos tocar la moto por la parte inferior donde una limpieza “rápida” antes de enseñarnos la moto no llegaría. Cabe decir que el aceite no es como el polvo, si la mano se os queda pegajosa y negra con un líquido o sustancia poco densa (aceite mezclado con suciedad) que no os intenten poner excusas, es aceite.
Puede ser que de estas maneras detectéis una pérdida de gasolina, en ese caso deberíais descartar la compra de esa moto directamente, pues estaríais poniéndoos en peligro al conducir una moto así.
Para distinguir si un líquido es aceite o gasolina la mejor técnica es olerlo, ya que ambos líquidos tienen olores muy característicos.

Prueba la moto

La mejor forma de comprobar que una moto funciona correctamente es ponerla en funcionamiento y dar una pequeña vuelta con ella. Si es la  primera vez que tenéis una  moto os aconsejaría que para esta prueba os llevaseis a algún conocido acostumbrado a rodar en moto.
Ya antes de subir a la moto, con ella en marcha podréis comenzar la prueba escuchando como suena y si hace algún ruido que no haga sonar limpio al motor, o que indique que hay algo suelto. Debéis analizar que la moto acelere suave, pero con firmeza, que frene correctamente de forma continua sin producir inseguridad en ambos frenos, que no le tiemble ningún elemento por falta de buena sujeción, que tome las curvas correctamente hacia ambos lados y es importante que comprobéis que la moto no se desvía (esto normalmente es consecuencia directa de que ha recibido un golpe) para ello la prueba de soltar es manillar es muy eficaz, de nuevo tengo que insistir en que si no habéis hecho esto antes depositéis vuestra confianza en alguien con un poco más de experiencia.

Todo me cuadra

Bien, imaginemos que has encontrado una moto que te gusta, todos los factores que anteriormente hemos nombrado parecen estar bien y el precio es razonable: ¿Que más debes hacer?

Una buena idea sería que un mecánico de tu confianza, o sobre todo, que no sea de la confianza del vendedor le hiciese a la moto una puesta a punto.
¿Por qué? Porque de esta manera si hay algún aspecto mecánico que no sea visible o que en una prueba no diese la cara es muy probable que aparezca en esa puesta a punto. Yo no me amedrantaría en decirle al actual dueño que tras la puesta a punto y si todo sigue pareciendo estar bien cerraría la compra.

Hay que entender que comprando una moto de segunda mano a un particular siempre se corre un pequeño riesgo, y que con todas estas pruebas y factores que has aprendido minimizaremos ese riesgo al mínimo posible y que aunque nunca tendremos la certeza de que es una compra 100% segura tendremos una base sólida para tomar tu decisión.

Esperamos que esta información os haya sido útil, que si así lo ha sido nos dejéis vuestros comentarios al respecto y que sigáis disfrutando de RutaCustom.

 

 

 

 

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